Subsidencia en México

Aplicaciones de series de tiempo producidas con InSAR para análisis de riesgo por subsidencia y explotación de recursos hídricos en cuatro ciudades de México

La subsidencia o hundimiento del terreno en áreas metropolitanas es un riesgo geológico mayor inducido por el hombre, que afecta edificios e infraestructura urbana y que resulta en severas consecuencias para individuos y gobiernos locales.






Fotos: (Grupo de Hidrogeología, UNAM) Efectos del fallamiento superficial inducido por subsidencia diferencial en el área metropolitana de la Ciudad de México.

En México la intensa explotación de acuíferos en áreas urbanas ha resultado en altas tasas de subsidencia y consecuentemente incrementando los riesgos geológicos. En la Ciudad de México, la cual es la segunda ciudad mas grande del mundo, las tasas de subsidencia exceden los 370 mm/año, resultando en continuo daño estructural a casas e infraestructura. En otras ciudades del centro de México, la subsidencia es a niveles relativamente bajos, pero aún lo suficientemente alta (40-90 mm/año) para causar fallamiento superficial significativo e inducir daño a un gran número de casas e infraestructura urbana. Estas tasas de subsidencia observadas son inducidas por el incremento de las demandas de agua, la rápida caída del nivel de agua subterránea y la consolidación de sedimentos debido al rápido crecimiento de la población en áreas urbanas, así como el incremento del nivel de vida. El rápido crecimiento de la economía mexicana, especialmente en la parte mas industrializada del centro y norte de México, sugiere que la demanda de agua seguirá creciendo, lo que magnificará la subsidencia y el riesgo asociado en diversas urbanas de México.


Figura 1: El desarrollo y sustento de zonas urbanas requiere el aprovechamiento de los recursos hídricos disponibles, tanto de fuentes superficiales como de fuentes subterráneas. Sin embargo, la falta de planificación o el crecimiento desmesurado de las zonas urbanas genera un desbalance entre la extracción de agua de las diferentes fuentes de agua y la recarga natural. Al modificarse las condiciones de equilibrio naturales, las geomateriales sufren una descompensación y un posterior reacomodo mecánico; el hundimiento o subsidencia es la consecuencia de dicho reacomodo.